Hay momentos que uno nunca espera vivir, no hay un manual que te enseñe a como componerte luego de un rompimiento, después de 33 meses juntos tomé una de las decisiones más importantes de mis cortos 22 años de vida. Por primera vez Antonio y yo ya no estamos juntos, estaba acostumbrada a una vida llena de amor y cariño. Pero de un día para otro las cosas cambiaron drásticamente, y ya no había un sentido, una razón y tampoco había una explicación. Hasta el día de hoy ruego para que me diga qué es lo que pasó, pero creo que será una de las tantas incógnitas que rondorán en mí.
Hace mucho tiempo que las cosas ya no estaban funcionando, y siempre es mejor "cortar por lo sano", al parecer ese es mi nuevo lema -ni se imaginan como odio aplicar esa frase en mí, es tan fácil decirla al resto, pero tan complicada entenderla y llevarla a cabo en tu propia vida-, debería buscarme un mejor dicho y que yo misma me lo creyera, así no sería tan hipócrita.
Fueron los años más lindos junto al hombre que hasta el día de hoy amo con una locura apasionada, es el único que no he podido olvidar, y que ha logrado mantenerse en mi corazón desde el primer día en que lo vi. Él es por quien lloro cada noche, y una flor se vuelve más triste si la miro. Jamás imaginé que una situación como esta desencadenaría estos efectos en mí, pero también me impresiona mi valentía para enfrentar este tema, siempre con la cabeza en alto,y con la calma necesaria a la hora de afrontar mi nueva realidad. Por fin demostré que soy más fuerte de lo que creía, y que el amor es algo hermoso que no puede ser forzado. Yo tampoco estoy libre de culpas, pero Dios sabe el esfuerzo que hice, y todo el amor y cariño que le puse a esto, llevándome incluso a que más de una vez perdiera la razón. Hoy, es el hombre de mi vida, pero es doloroso saber que ya no existimos.
El amor es uno de los factores fundamentales para mantenerse a flote, nadie se muere de éste, pero sí es necesario sentirlo, o sino no estaríamos tan obsesionados con encontrarlo ¿o no?. Sé que él me ama, y que jamás esperó que yo diera fin a lo que teníamos, pero esa misma palabra "teníamos", era lo que ahora nos faltaba. Una amiga me dijo:"Tienes que asumir las consecuencias de tú haber terminado", y creo que ella tiene la razón, pero no había dimensionado los efectos colaterales. Por primera vez en mucho tiempo mi vida ha dado un vuelvo gigantesco. Pasé de ser siempre de a dos, a uno.
Hoy se habla de independecia, yo me refiero a esto como Mi Credo, mis culpas y mis fortalezas, sé que ambos nos amamos, y que sí Dios quiere, algún día nuestros caminos se volverán a unir, pero por mientros sólo pido su felicidad y tranquilidad a cambio de la mía.
Hace mucho tiempo que las cosas ya no estaban funcionando, y siempre es mejor "cortar por lo sano", al parecer ese es mi nuevo lema -ni se imaginan como odio aplicar esa frase en mí, es tan fácil decirla al resto, pero tan complicada entenderla y llevarla a cabo en tu propia vida-, debería buscarme un mejor dicho y que yo misma me lo creyera, así no sería tan hipócrita.
Fueron los años más lindos junto al hombre que hasta el día de hoy amo con una locura apasionada, es el único que no he podido olvidar, y que ha logrado mantenerse en mi corazón desde el primer día en que lo vi. Él es por quien lloro cada noche, y una flor se vuelve más triste si la miro. Jamás imaginé que una situación como esta desencadenaría estos efectos en mí, pero también me impresiona mi valentía para enfrentar este tema, siempre con la cabeza en alto,y con la calma necesaria a la hora de afrontar mi nueva realidad. Por fin demostré que soy más fuerte de lo que creía, y que el amor es algo hermoso que no puede ser forzado. Yo tampoco estoy libre de culpas, pero Dios sabe el esfuerzo que hice, y todo el amor y cariño que le puse a esto, llevándome incluso a que más de una vez perdiera la razón. Hoy, es el hombre de mi vida, pero es doloroso saber que ya no existimos.
El amor es uno de los factores fundamentales para mantenerse a flote, nadie se muere de éste, pero sí es necesario sentirlo, o sino no estaríamos tan obsesionados con encontrarlo ¿o no?. Sé que él me ama, y que jamás esperó que yo diera fin a lo que teníamos, pero esa misma palabra "teníamos", era lo que ahora nos faltaba. Una amiga me dijo:"Tienes que asumir las consecuencias de tú haber terminado", y creo que ella tiene la razón, pero no había dimensionado los efectos colaterales. Por primera vez en mucho tiempo mi vida ha dado un vuelvo gigantesco. Pasé de ser siempre de a dos, a uno.
Hoy se habla de independecia, yo me refiero a esto como Mi Credo, mis culpas y mis fortalezas, sé que ambos nos amamos, y que sí Dios quiere, algún día nuestros caminos se volverán a unir, pero por mientros sólo pido su felicidad y tranquilidad a cambio de la mía.


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