martes, 5 de febrero de 2008

Carta para un Amigo.


¡Sorpresa Manga!, esta vez te escribiré a ti. Hace muchos años que compartimos, pero nunca te he dicho lo que significas para mí. Nuestros comienzos no fueron fáciles, sinceramente me caías muy mal, te encontraba muy prepotente, pero con el tiempo y gracias a consejo de CVX logré conocerte y me alegra que así fuera.
Te convertiste en mi Manga, mi fiel lector y mi amigo, a veces pasa el tiempo y no nos vemos, pero cuando apareces, es como si éste no nos afectara, eso simplemente se llama amistad. Somos la envidia del lugar y siempre lo seremos, algunos quieren entrar a nuestro círculo manguístico, pero saben que no pueden -mención honrosa a Pía Oyarzún-.
Te conozco hace sus buenos años, pero sé que aún falta mucho más, pero hasta el momento me asombro de ti, no se si será por tu humor que a la vez es el mismo mio, por tu corazón dispuesto a dar o quizás porque eres un gran bailarín, o lo más probable es que sea una combinación de todas. Cómo olvidar mi fiesta de graduación: ¡Sí lo reconozco fue malísima!, pero yo en particular la disfruté mucho porque tenía un gran acompañante y hasta el día de hoy lo digo: "si se pudiera retroceder el tiempo una vez más te invitaría".
Manga, eres un gran amigo, te aprecio mucho, cada 17 de julio estoy pendiente de ti y aunque muchas veces no lo creas a la manga la llevo en el corazón.

1 comentario:

Anónimo dijo...

es aquí donde mis palabras sobran, y pierden el sentido hasta cierto punto. creo que no lo encontrarán en un buen rato más. mejor te escribo algo de Ismael Serrano que dice más o menos así:

"Sobre la mesa botellas vacías,
qué sano es arrancarte esa risa,
y ahora cambiemos el mundo, amigo,
que tú ya has cambiado el mío."

y gracias, nuevamente.-

pd: esa foto no la habia visto!