domingo, 9 de septiembre de 2007

De "Anti-Hombres" a "Pololi"

¿Por qué tenemos la necesidad de afiatarnos a alguien?

Muchas veces no comprendí la importancia del amor en nuestras vidas, de hecho lo encontraba innecesario; cuantas veces me reí de la posibilidad de encontrar esa "otra mitad" que supuestamente te hace tan feliz.
Un día, en el momento menos esperado e indicado apareció él, entre conversaciones e intercambios de teléfonos y messenger no puedo decir que comenzó el amor, porque no fue así.
Gracias a una amiga y sus intromisiones, en otras palabras sin que yo supiera se hizo pasar por mí y se arregló una salida, es ahí cuando verdaderamente se trató de comenzar algo. Algún tiempo después él supo que no era yo y lo tomó con humor.
En un par de días cumplo un mes de pololeo y nadie me cree, muchos me han dicho. "Tú jajajaja, no lo puedo creer, siempre fuiste la anti-hombres, te acuerdas cuando decías que ellos no valían la pena, que sólo estaban para hacerlas sufrir", digo hacerlas porque esto me lo decían los hombres, mis amigos fieles de la vida a quienes siempre he escuchado.
No estoy haciendo mi gran manifiesto de amor, estoy tratando de decir, que nunca digas nunca. Muchas veces me reí por los "macabeos", "pololos" y por el "Te Amo". El tiempo me ha cambiado pero estoy feliz de que así haya sido. Nunca pensé que me gustarían los momentos en que estoy en mi casa aburrida y me llegan sus mensajes, cuando me llama y nos quedamos hablando por horas o a veces me gusta el simple hecho de quedarnos en la casa viendo películas.No me da vergüenza mi cambio. Todo lo contrario ahora me rio.

No hay comentarios: