Suele suceder que las cosas más lindas de la vida, están en los lugares más escondidos del mundo. Quién diría que una canción en un auto te puede hacer sonreír por mucho tiempo, el resto no lo entiende, pero para ti es un momento especial, cada persona tiene un detalle que no puede olvidar, que se hace parte de ti. En la simpleza están las cosas que me gustan, desde ahí he aprendido a apreciar lo lindo de la vida, pero a veces esos pequeños detalles no son de un total agrado.
¿Me siento desplazada?. Sí, se podría decir que sí. Y qué puedo hacer al respecto...simplemente NADA, pero cuando le doy una vez más una vuelta al asunto pienso en millones de cosas positivas que existen a mi alrededor: amigas, amigos -mención honrosa a mi Manga, mi fiel lector- y algo que antes no tenía: un pololo que me apoya incondicionalmente y que siempre está presente para darme una palabra de apoyo cuando más lo necesito.
De verdad no quiero pescar a ese mundo (Atentos ¡Sí!, dije "ese" mundo), no tengo ganas de hablarles..¡para qué!, para seguir murmurando, hablando a espaldas de todos, inventando amistades falsas. Pero no todos son malos, encontré lindas cosas en algunas personas que no dudaron en regalarme parte de su corazón y viceversa. A los otros lo único que les digo, es que me pongo de pie a aplaudirlos por la mejor actuación de sus vida, ustedes si cumplen el verdadero rol de un periodista: "Conocer a una persona, hacerlo creer que es su amigo para luego apuñalarlo por la espalda".
¿Me siento desplazada?. Sí, se podría decir que sí. Y qué puedo hacer al respecto...simplemente NADA, pero cuando le doy una vez más una vuelta al asunto pienso en millones de cosas positivas que existen a mi alrededor: amigas, amigos -mención honrosa a mi Manga, mi fiel lector- y algo que antes no tenía: un pololo que me apoya incondicionalmente y que siempre está presente para darme una palabra de apoyo cuando más lo necesito.
De verdad no quiero pescar a ese mundo (Atentos ¡Sí!, dije "ese" mundo), no tengo ganas de hablarles..¡para qué!, para seguir murmurando, hablando a espaldas de todos, inventando amistades falsas. Pero no todos son malos, encontré lindas cosas en algunas personas que no dudaron en regalarme parte de su corazón y viceversa. A los otros lo único que les digo, es que me pongo de pie a aplaudirlos por la mejor actuación de sus vida, ustedes si cumplen el verdadero rol de un periodista: "Conocer a una persona, hacerlo creer que es su amigo para luego apuñalarlo por la espalda".



